Español English  
  Noticias

Congregaciones

Obras Nuevas

Entidades de IMCOL

Institucionesafines

Nuestra Historia

Cómo Ayudar

Contactos

Página Inicial

Mapa Del Sitio
 

Página Inicial de Teusaquillo

¿DE QUÉ ESPIRITU SOIS?

Por Pedro Stucky

 

Convicción # 5.  El Espíritu de Jesús nos llena de poder para confiar en Dios en todos los aspectos de la vida, de manera que lleguemos a ser hacedores de paz que renunciamos a la violencia, amamos a nuestros enemigos, procuramos justicia, y compartimos nuestras posesiones con los necesitados.

 

Lucas 9.51-56; Efesios 2.1-5

 


I.                    ¿QUE ES LO MAS DIFICIL?

A.                 La convicción de hoy nos dice que el Espíritu de Jesús nos llena de poder.  Eso nos recuerda de Hechos 1.8 donde dice: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos...” 

B.                 Aquí dice que el poder del Espiritu Santo es para ser testigos de Jesús.  Otras veces la gente cree que el poder del Espíritu es para hacer milagros y se ales. También piensan que el poder del Espíritu es para echar fuera demonios.   Sin duda todos los anteriores son ciertos. 

C.                 Pero nuestra convicción de hoy, nos recuerda que hay algo muy difícil para el ser humano y que necesitamos del poder que nos da el Espiritu de Jesús para lograrlo.  Y esto es el poder para salir de nosotros mismos para darnos a los demás, procurar justicia y la paz sin desmayar, compartir lo que tenemos con los más necesitados, y en especial, amando a nuestros enemigos.  

D.                 No es tan fácil hacer estas cosas.  Los libros de historia de las naciones están llenos de las guerras que pelearon, pero poco sobre el trabajo arduo de construir la paz.  Amar y defender a los amigos es el tema de innumerables películas, pero amar a los enemigos casi de ninguna.  Amasar fortuna y gastarla en asuntos y lujos propios es el tema de cualquier número de revistas especializadas, pero regalar y compartir fortunas con los más necesitados es poco tema de revistas y artículos. ¿Saben por qué?  Porque el espíritu del mundo hace la guerra, odia a los enemigos, acapara fortuna, comete injusticias y las plasma en leyes, y después se aplaude a sí mismo. 

E.                  Pero para hacer lo otro, necesita del poder del Espíritu de Jesús.

 

II.                 DOS ESPIRITUS

A.                 Leamos Lucas 9. 51-56.   Jacobo y Juan eran hermanos.  Habían sido pescadores.  Jesús los llamó a seguirle, y ellos dejaron el negocio familiar y siguieron a Jesús.  Pero parece que ellos tenían su temperamento un poco fuerte, y Jesús les tenían un apodo. ¿Saben cual era?  Hijos del Trueno.  Y aquí vemos por qué. 

1.                  En los vss anteriores, Juan, en un arranque de celos le prohibió a alguien que echara demonios en el nombre de Jesús porque no era del círculo de ellos.  Y Jesús le dijo que así no era la cosa.  En vez de elogiarlo le dio una lección en tolerancia.  Le dijo: “No se lo prohiba, porque el que no está contra nosotros, está por nosotros.” 

2.                  Y aquí en este pasaje los Hijos del Trueno, en un arranque de indignación y justicia propia, le sugieren a Jesús que deberían destruir a esos imbéciles samaritanos -- que de todos modos se odiaban con los judíos – por no abrirles las puertas de hospedaje. ¡De razón que les decían Hijos del Trueno!

3.                  Y Jesús no sólo les contesta la pregunta.  Les reprende.  Les rega a.  Les llama la atención.  Creo que no es ningún honor aparecer en las páginas del NT, que por todos los siglos ha sido el libro best seller de la historia, como la persona que recibe una reprimenda de Jesús. ¿Cómo quedan ellos?  Pero antes de ser demasiado duros con los dos hermanos tenemos que decir que lo que aparece allí es una lección importante para nosotros.  Gracias a los Hijos del Trueno las cosas quedan mucho más claras para nosotros en los siglos siguientes. 

            Jesús les dice: “Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas.”

            Lo primero que hay que decir sobre esto es que esta respuesta, es decir, los detalles del regaño, no aparece en los mejores manuscritos griegos del NT.    Como el NT que tenemos es una traducción de mss que se han preservado en griego, que son copias de los originales, los estudiosos han llegado a consensos alrededor de cuales son los mss más antiguos y de mayor confianza.  Y hay pequeñas diferencias.  Cosas que se les fueron agregando. Hay mss que antes se usaban porque no había tanta claridad como ahora sobre cuáles eran los mejores...  Por eso es que en las traducciones anteriores, como la RV que estamos citando, este regaño  aparece.  En cambio en las traducciones más recientes, basados en más investigación, este detalle no aparece.  Por eso es que Ud no lo encuentra en el texto de la DHH, en la BJ, en la NIV y aún en la RV95.  Aparece como una nota al pie de página. 

            A veces son pasajes que la tradición de la iglesia transmitía como palabras o incidentes en la vida de Jesús, aunque no aparezca en los mejores mss. 

            Y este pasaje es un buen ejemplo de una respuesta que está muy de acuerdo con las enseñanzas de Jesús aunque no aparezca en los mss más antiguos.  Por eso la usamos, porque nos ayuda entender algo muy importante.  Volvamos a la respuesta.

            “Uds. no saben de qué espíritu son.” ¿Qué les estaba diciendo?  Había un espíritu que estaba impulsando esa actitud e iniciativa de los Hijos del Trueno, que no era precisamente el Espíritu de Jesús.  Era otro.  Y estos caballeros todavía no se habían dado cuenta que había una diferencia.  Pero para no ser demasiado duros con Jacobo y Juan, hay que admitir que aun hoy muchos cristianos e iglesias aun no distinguen entre los dos espíritus.  Hagamos un pequeño quiz:

            Quiz de los dos espíritus.  Ud. marque si es del Espíritu de Jesús o de otro espíritu.

            Unos jóvenes buscando qué hacer un viernes cultural se reunen en un bar se emborrachan, usan extasis y terminan acostándose con las amigas. 

            A un conductor lo cierra otro conductor que va de mucho afán.  El primero lo alcanza y también lo cierra.

            Un conductor le echa el carro a un peatón que tiene que saltar para que no le peguen.  El peatón le echa la madre.

            Una secretaria le echa el ojo a su jefe y decide conquistárselo a pesar de ser casado. 

            Un usuario de los servicios públicos ve que la cola de reclamos está muy larga y encuentra un amigo bien adelante quien le permite colarse.

            Un universitario cristiano no alcanzó estudiar para un examen pero se copia y saca buena nota.  Luego en la iglesia da testimonio que le fue muy bien en los estudios “para honra y gloria de nuestro Señor Jesucristo”.

            Un ciudadano está en un ejecutivo y unos malhechores están atracando a los pasajeros. El logra sacar un arma que lleva y herir a sus asaltantes.  Llega la policia y se lleva a los asaltantes.

            El pastor va en el carro en una diligencia de la iglesia y lo para el policía tránsito por una infracción que va a costar un salario mínimo.  Logra sobornar al policía por $50.000 y le ahorra una cantidad de plata a la iglesia.

            Una pareja de novios como se quieren tanto y no pueden aguantarse, tienen su programa semanal de ir al motel “Corazones Ardientes” y desfogar su pasión.

            Un grupo armado está azotando una zona.  Los habitantes se reunen, planean y ajustician al jefe en un bar del pueblo, y se acabó el problema.

            Fíjense que algunas parecen más fáciles de discernir que otras.    Pero lo que quiero que quede claro es que está el Espíritu de Jesús y el espíritu del mundo. 

            En el pasaje de Lucas, no sólo Jesús los reprende por no conocer la diferencia entre estos dos espíritus, sino que les explica que cuando una persona usa la ira y la violencia para acabar con el enemigo, le roba la oportunidad de salvarse.  Parece estarles diciendo que exterminar al enemigo es ser instrumento de que se le pierda el alma.  Alternativamente puede estarse refiriendo al alma que lo exterminó.

            Notemos también lo que hizo Jesús en vez de destruirlos.  A ver, una alternativa bien creativa, demasiado difícil para que Juan y Jacobo la hubieran podido imaginar!  Se fue a otro pueblo.  Se ahorró una matanza, dolor, rabia, venganzas, tristezas, haciendo qué?  Se fue a otro pueblo. ¿Una buena solución?  Claro que sí.    No siempre, pero muchísimas veces, la alternativa de seguir el Espíritu de Jesús, es tan obvia, tan fácil, tan lógica y ahorra tanto dolor y tristeza, que no es comprensible por qué escogemos la alternativa del mundo. 


            Dice un comentarista que es uno de los mejores ejemplos de la no-resistencia al mal.  Ricardo Esquivia habla de la piedra en el río.  Cuando en una quebrada el agua encuentra una piedra que no puede mover, y no puede pasar por encima, ¿qué hace?  Le da la vuelta.   Me gusta ese ejemplo.

            En el caso de los jóvenes, se degradaron al emborracharse, una chica salió embarazada, al día siguiente hubo verguenza, a otro lo apu alaron a las tres de la ma ana en la calle, otro resultó en la carcel por tener droga.  La alternativa?  Uds la saben.  Esos no son comportamientos que edifican ni le ayudan.

            En el caso del chofer que cerro al otro, tenía tanta rabia que se le subió la presión y le dió un derrame ahí mismo.  Alternativamente, lo cerró y se chocaron y cada uno tuvo un arreglo de $250.000.  O  tal vez el otro tenía un arma que le sacó y le disparó al hijo que estaba en el asiento delantero.  La alternativa?  Dejar pasar la ofensa y seguir manejando con calma y cuidado...

Y así sucesivamente....

 

Ahora miremos Efesios 2.1-5 

            Antes Uds. estaban muertos ... seguían los criterios de este mundo... hacían la voluntad de aquel espíritu que domina ... y anima a los que desobedecen a Dios.  Nosotros vivíamos así siguiendo los caprichos de nuestra naturaleza pecadora...

            Hay un espíritu que domina este mundo.  Es el espíritu que lleva al pecado y a la muerte.

            Anima a las personas que sigan los criterios de este mundo y los llevan a  desobedecer a Dios.

            Lleva a la muerte y al castigo de Dios.

            Dios tiene misericordia y nos rescata dándonos vida por Jesucristo.  Nos salva de ese espíritu y nos rescata para que hagamos buenas obras, según el vs 10.

 

            ¿DE CUAL ESPIRITU SON?

            Dios nos da el Espiritu de Jesus para poder escoger el camino correcto.  A veces no es tan facil.   En la Norteamérica colonial, un hombre de Dios, llamado Peter Miller (1709-1796) vivía en Ephrata, Pennsylvania.  Era miembro de una iglesia evangélica de paz.  Miller era un erudito que dominaba varios idiomas y, a la vez, un himilde discípulo de Cristo.  Uno de sus vecinos estaba en el ejército colonial de la independencia cuyo comandante en jefe era el General Jorge Washington, más tarde presidente de los Estados Unidos.

       Este vecino de Miller era culpable de algún grave delito cometido como militar.  Ya había sido notificado para comparecer ante una corte marcial que sería presidida, probablemente por el propio general Washington.  La condena podía ser extremadamente severa.

       Cuando Miller supo esto, anduvo casi cien kilómetros por la nieve para tratar de tener una entrevista con Washington.  Le rogó y explicó con tanta elocuencia y convicción que el general se conmovió ante aquellas palabras.  Finalmente, Washington le dijo: “Bien, veré qué puedo hacer en favor de su amigo.” 

       Pero más se conmovió cuando Peter Miller simplemente aclaró: “No es mi amigo, es mi mayor enemigo...” (J.C. Wenger, El Camino de la Paz, Scottdale, Pennsylvania: Herald Press, 1979.  pp. 41-42,)  Este es el camino del Espíritu de Jesús.

 

Hoy al celebrar la Cena del Se or celebramos y reafirmamos que no somos del espíritu que domina el mundo sino del Espíritu de Jesús y con la ayuda de El vamos a poder, confiar en Dios en todos los aspectos de la vida, de manera que lleguemos a ser hacedores de paz que renunciamos a la violencia, amamos a nuestros enemigos, procuramos justicia, y compartimos nuestras posesiones con los necesitados.