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¿POR QUÉ JESÙS?

POR LA SALVACION

1Pedro 1.3-12

por Pedro Stucky

INTRO

En Mateo 1.21 el ángel del Se or le dice a José: "Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados"

Esta declaración del ángel a José es el mensaje central de la Biblia. María tendrá un hijo que se llamará Jesús. Se llamará así porque salvará a su pueblo de sus pecados. Jesús es la forma griega (lo mismo que Josué) del hebreo Yeshúa que significa el Se or (Yahvé) salva.

Así que el nombre del futuro hijo de María significa Salvador, y ese es el evangelio o la buena noticia de Dios para el mundo.

Explica el texto: él salvará a su pueblo de sus pecados. El pecado es el peor enemigo del ser humano en particular y de la humanidad en general. Destruye su vida, su verdadero ser. Destruye el tejido social. Destruye la vida pacífica sobre la tierra y como en el caso de Caín, introduce la violencia y el homicidio en la raza humana.

Pero Dios envía buenas noticias en Jesús. Mediante su muerte, su resurrección y el poder del Espíritu Santo, las personas que se vuelven a Jesucristo (que quiere decir, el Salvador Ungido), serán liberados de la culpa y la esclavitud del pecado.

Así que cuando el tema del mes es ¿Por qué Jesús?, la primera respuesta que queremos dar es: para darnos la salvación de la maldición del pecado. Y para mirar varios aspectos de esta salvación vamos a considerar un pasaje de la primera epístola de Pedro.

La primera carta de San Pedro está dirigida a cristianos de Asia Menor (hoy Turquía) que se habían convertido del paganismo a la nueva vida en Jesús.   Tal vez este cambio completo en su manera de vivir les había traído la enemistad de sus conciudadanos.

Pero además, parece que estaba comenzando la persecución de parte de las autoridades romanas. Había mucho resentimiento contra el emperador Nerón por haber incendiado a Roma para tener la oportunidad de reconstruirla. Pero como esto le trajo mucha animadversión, buscó un chivo expiatorio en los cristianos. Y desató una cruel, despiadada y terrible persecución contra los cristianos en la ciudad de Roma, que se fue extendiendo a otras partes.

La carta tiene como finalidad principal animar a estos cristianos a mantenerse firmes en su esperanza, a pesar de su situación difícil. Para eso les recuerda ante todo la grandeza del llamamiento que han recibido de Dios. Además les trae a la memoria el ejemplo de Cristo. Ellos están tomando parte en los sufrimientos de Jesucristo y también participarán de su gloria.

A lo largo de la carta se encuentran exhortaciones a llevar una vida ejemplar. Los cristianos deben abandonar las prácticas que seguían antes de aceptar la fe cristiana, y llevar una vida intachable, de manera que los paganos no puedan echarles nada en cara. (Introducción a la Epístola en La Biblia de Estudio DHH)

Una cosa más sobre esta carta, es que la teología de esta epístola es la misma teología de la Iglesia Primitiva. Es decir, las ideas teológicas de 1 Pedro son precisamente, las mismas que se encuentran registradas en los sermones de Pedro en los primeros capítulos de Hechos.

La predicación de la Iglesia Primitiva estaba basada en cinco ideas principales. Según los estudios de C.H. Dodd, son ideas que forman el esquema de todos los sermones de la iglesia en Hechos. Estas ideas son fundamento y base del pensamiento de todos los escritores del NT. Se ha usado el nombre de kerygma, que significa el anuncio o la proclamación que hace un heraldo, para resumir estas ideas básicas de la predicación del N.T.

El kerygma o anuncio fundamental de la Iglesia que se encuentra en el libro de los Hechos igualmente se encuentra en la 1ª Carta de Pedro. Y es este:

El tiempo del cumplimiento de las promesas de Dios ha amanecido. La edad mesiánica ha comenzado y es la última palabra de Dios. Se ha inaugurado un nuevo orden y los elegidos son convocados a unirse a la nueva comunidad.

Esta nueva época ha llegado a través de la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo, que es el cumplimiento concreto de las profecías del AT, y todo está dentro del plan de Dios.

Por la resurrección, Jesús ha sido exaltado a la diestra de Dios y es el jefe mesiánico del nuevo Israel.

Estos acontecimientos mesiánicos alcanzarán pronto su culminación con el regreso de Cristo en gloria, y con el juicio de los vivos y los muertos.

Estos hechos son la base de invitar al arrepentimiento y del ofrecimiento del perdón, el regalo del Espíritu Santo y la promesa de la vida eterna. (William Barclay, El Nuevo Testamento Comentado, vol 14, p. 163)

LLAMADOS A UNA SALVACION MARAVILLOSA (Lectura de 1P 1.3-12)

Hay varias palabras que se destacan en este trozo: renacer, esperanza, herencia, salvación, prueba. Pero hoy queremos concentrarnos en la palabra "Salvación," que aparece en los vs. 5, 9 y 10.

Comenzando con la última referencia (vs10), lo primero que queremos notar de la salvación es que era algo esperado, anhelado, por los profetas del tiempo antiguo. Ellos anhelaban que llegara ese tiempo de salvación, buscaban saber por quién y en qué momento iba a llegar. Además se daban cuenta que esta salvación iba a llegar mediante sufrimientos del Cristo quien también recibiría gloria y honor. Todo este plan era tan grande y maravilloso, pero al mismo tiempo escondido, que aún los ángeles querían tener la oportunidad de ser testigos de esto.

Esto nos debe alertar que aquí hay envuelto algo muy grande, demasiado tremendo y maravilloso; como si toda la creación estuviera de puntillas, a la expectativa de lo que iba a pasar y que en efecto sucedió en los tiempos del apóstol Pedro, que son los mismos tiempos nuestros.

Son los mismos tiempos nuestros porque en esencia hay dos tiempos o épocas principales en la historia del mundo: el tiempo antes de la venida de Jesucristo, y el tiempo después de la venida de Jesucristo. Y San Pedro y nosotros vivimos en el tiempo después de la venida de Jesucristo, o sea después que ha ocurrido el evento central de la historia del universo.

Más significativo que la creación del mundo y más significativo que el final de la historia es la irrupción en la historia humana de Jesucristo el Hijo ungido de Dios, el Salvador del mundo. No hay nada que ha pasado antes ni nada que pasará después que es de mayor importancia que el nacimiento, la vida, la ense anza, el ministerio, la muerte injusta y provocada, y la resurrección victoriosa de Jesús el enviado de Dios. Para eso esperaron y anhelaron los profetas y los ángeles antes del evento. Y para El darán gloria los ángeles y toda la creación por todos las edades venideras. Así de importante es ese evento.

Así que cuando este evento y esta salvación es predicada y anunciada, pare la oreja, porque es el anuncio más importante y trascendente que puede escuchar. Este no es cualquier anuncio. Es tan significativo que Dios mandó a su propio Espíritu, al Espíritu Santo, para que este mensaje tuviera impacto, para convencer a las personas que lo aceptaran, para que nos diéramos cuenta de que en este mensaje de salvación está nuestra vida y esperanza. Así que cuando predicamos este anuncio hoy en este sitio, este es el anuncio que toda la creación ha esperado por millones de a os: y es el mensaje de Yeshúa, que significa, el Se or salva, porque es el mensaje de la salvación, de la liberación, del rescate que Dios proveyó para la humanidad y para toda la creación.

Lo segundo que queremos destacar de este pasaje está en los vss 3 y 4. San Pedro irrumpe en alabanza a Dios por esta salvación que Jesucristo da a los que creen en él, que es una "esperanza viva" y que nos da una "herencia" incorruptible - que no puede destruirse; incontaminada - que no puede mancharse; e inmarcesible - que no puede marchitarse; una herencia que Dios le tiene guardada en el cielo a los que tienen fe en El.

Algunas personas creen que este trozo de la carta de Pedro está dirigida a personas que acaban de bautizarse. Y dicen que en esos a os las personas se preocupaban más que hoy por su salvación después de la muerte. No sé si eso es cierto o no, que en eso entonces se preocupaban más que hoy por su salvación después de la muerte. Pero lo que Pedro y los apóstoles querían imprimir en los que oían su predicación y a los que se bautizaban es que ellos tenían una herencia de Dios que les está reservada, conquistada por Cristo al resucitar, que nadie les podía quitar: ni el sufrimiento, ni la persecución, ni las pruebas, ni el hambre, ni el desplazamiento, ni los poderes, ni los principados, ni la misma muerte, ni ninguna otra cosa creada puede quitarle ni robarle su herencia.

Yo no sé si a Ud le motiva o no la vida cristiana por un premio, una salvación que va a tener después de la muerte, un recibimiento en la presencia de Dios que El le tiene preparado y guardado. No creo que lo haga por eso. No creo que Gloria Lizcano servía, abrazaba y se sonreía por eso. Más bien el vs. 8 dice que a Jesucristo lo amamos sin haberle visto, como sí lo vieron Pedro y los otros apóstoles; y creemos en él sin haberle visto y nos alegramos con una alegría tan grande que no podemos expresarla en palabras.

Puede ser que su motivación de servir a Cristo no es el premio que le espera, sino el amor que Ud le tiene a él, pero lo cierto es que los que han confiado en este Salvador que Dios nos ha dado, tienen una salvación después de la muerte que es gloriosa, que no perece, que es una herencia y que le permite vivir con esperanza viva y sin miedo.

Pero lo maravilloso de esta salvación es que no tenemos que esperar hasta después de la muerte para experimentarla, sino que desde ya la estamos viviendo con el perdón de nuestros pecados, con vidas transformadas, con vidas llenas del Espíritu Santo, con vivir en la luz en vez de las tinieblas, sin miedo y en libertad.

Se experimenta la salvación en una comunidad de fe donde los que lloran reciben consolación, donde los pobres entran a tomar posesión del reino de Dios y son recibidos con los brazos abiertos, donde los que tienen hambre y sed de justicia ven que ésta se está realizando como primicias del nuevo mundo donde morará la justicia, donde se les reconoce y aprecia a los que trabajan por la paz como verdaderos hij@s de Dios, donde se valora la verdad y la honestidad, y donde se apoya a las persona para alcanzar el potencial para lo cual nacieron. Todo esto y la compasión, la solidaridad, el compa erismo, la ayuda mutua, la unidad en el amor y mucho más son aspectos de la salvación gloriosa que Jesús nos regala desde ahora.

Es por eso que dice San Pablo en Romanos 8 que toda la creación espera anhelante a que se manifieste claramente que somos hij@s de Dios. Porque cuando l@s hij@s de Dios muestren claramente lo que significa ser hij@s de Dios, y lo que significa el triunfo del Resucitado sobre todos los poderes de muerte y de maldad, todo el universo será transformado y salvado también. Porque Dios no sólo mandó a un Salvador para salvarlo a Ud individualmente, aunque eso es maravilloso; ni mandó a un Salvador sólo para que se pudiera vivir colectivamente la salvación en la nueva comunidad de fe que es la iglesia, aunque eso también es maravilloso. Sino que mandó a un Salvador, llamado Jesús -- el Se or salva -- para que toda la creación pudiera ser liberada de la esclavitud y de la destrucción. Y eso va a ocurrir.

Finalmente hay que decir que esto no viene sin dificultades, pruebas y sufrimientos. Pero Pedro dice en los vss 6-7 que esos sólo sirven para purificar y refinar nuestra determinación para que nuestra fe brille con más resplandor cuando llegue el día en que Jesucristo le diga: "Bien hecho, sierv@ fiel y verdadero. Entra en el gozo de tu Se or, del Se or a quien serviste con todo el corazón, a quien amaste sin haberle visto, a quien serviste en obediencia y con perseverancia, y nada lo pudo desviar." Entra y recibe tu herencia mi amig@ y compa er@.

CONCLUSION

¿Por qué Jesucristo? Por dar al mundo la salvación que es tan grande y maravillosa que apenas nos podemos dar cuenta de qué consiste.

Pero con lo poco que podemos darnos cuenta acerca de esta salvación, vale la pena entregar su vida completa y totalmente a Jesucristo el Salvador ungido de Dios para recibirla. ¿Le gustaría hacerlo?