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"MARANATA! VEN, NUESTRO SEÑOR"

¿Y QUE HACER AHORA?

por Pedro Stucky

INTRO

Hemos estado en este mes pensando en la segunda venida de Cristo. Eso quiere decir que hay una primera venida y que hay una segunda venida. De pronto eso parece una perogrullada, algo obvio, pero hay que decirlo: Cristo, el Mesías de Dios, el Ungido de Dios, vino en la persona de Jesús de Nazaret hace dos mil a os. Vino cuando Dios lo había dispuesto y en la manera que Dios había dispuesto.

En el resumen que hace el apóstol Pedro en la casa de Cornelio en Hechos 10.36 y 38 del ministerio de Jesús en esa primera venida dice: 36Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; este es Se or de todos...: 38cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

En la primera venida, Jesús anduvo sobre la tierra trayendo mensaje de paz de parte de Dios, sanación y esperanza para la humanidad, liberando a las personas del poder del diablo porque el poder de Dios estaba con El. Ese mensaje, y ese ministerio se ha divulgado y extendido por el mundo entero y está copando todos los rincones donde lo reciben.

Ese es el mensaje para Ud hoy: es un mensaje de paz, que Dios le ama, que Dios le perdona, que Dios le sana, que Dios le recibe, que Dios le libera del cautiverio de Satanás, que Dios le da nuevos comienzos, nuevas oportunidades, y lo hace por medio de su Hijo Jesús, ahora y aquí sobre la tierra, en su vida, en Colombia.

De aquí a su regreso, o segunda venida, ese es el mensaje, esa es la invitación, eso es lo que Dios tiene para Ud.. Tal vez en esta ma ana Ud está diciendo "Eso es lo que yo necesito; lo que Jesús vino a hacer es lo que quiero que haga por mí." Si Ud está pensando eso en su interior, va captando el mensaje y el regalo que Dios tiene para Ud, y al final del mensaje quiero darle una oportunidad de recibir ese beneficio que Dios nos dio en Cristo Jesús.

Ahora, una cosa que hay que decir sobre la primera venida del ungido de Dios, de Jesús, es que fue completamente sorprendente. Aunque Israel llevaba esperando la venida de este personaje durante siglos, nunca esperó que viniera como vino. Fue una venida totalmente sorprendente, tan inesperada que muchas personas no lo reconocieron cuando vino.

He estado pensando sobre el transcurrir de la vida y tengo la impresión que es algo así: la tercera parte de la vida es rutina; la tercera parte es planeación; y la tercera parte es sorpresa.

Fíjese que mucho de lo que hacemos es pura rutina, tal vez no es muy emocionante, tal vez necesitamos ejercer disciplina, pero la rutina es necesaria. Por ejemplo las madres le ense an a sus hijos a lavarse las manos antes y cepillarse la boca después de comer. Eso es una rutina. Levantarse por la ma ana para ir al colegio o al trabajo, o barrer la casa es una rutina. Son necesarias las rutinas.

Y la vida cristiana tiene rutinas también. No todo es vivir de emoción en emoción. Está la disciplina de leer la Biblia y orar diariamente. Es un encuentro con Dios, donde El le puede hablar y donde Ud le habla a Dios. Está la disciplina de moldear su carácter como cristian@, ejerciendo paciencia, amabilidad, hablando honestamente, controlando su lengua, su ira, su temperamento. Estas son cosas rutinarias y es importante hacerlas. Dios actúa, obra, por medio de las rutinas. Son importantes.

Pero también la vida tiene la parte que se da con planeación y organización. Por ejemplo si Ud va a estudiar una carrera para mejorar sus conocimientos y ubicarse mejor en el mercado laboral, es algo que tiene que pensar y planear y organizar sus finanzas y tiempo para poder hacerlo. Si va a comprar una casa, lo mismo. Eso no es rutina. No es algo que hacemos todos los días. Pero planear y organizar es importante a nivel personal y a nivel eclesial. Ahora a nivel de la Iglesia Menonita Nacional estamos discutiendo planes a diez a os, el plan misional de la IMCOL. A veces los planes resultan, a veces no. Pero lo hacemos de todas maneras. Dios actúa, obra, por medio de la planeación y organización. Es importante hacerlo.

Pero dije que hay otro tercio de la vida que es el elemento de sorpresa. Son las cosas inesperadas, que resultan sin que nos lo hubiéramos propuesto. Es una manera que Dios actúa saliéndose de nuestros esquemas y planes, de nuestras rutinas y expectativas. ¿Cuántos saben eso?

Moisés no estaba planeando con ser el liberador del pueblo de Israel. El estaba cómodamente con su familia pastoreando ovejas en el desierto, cuando Dios lo llamó para algo trascendental.

Débora no estaba esperando liderar un ejército para liberar a su pueblo de la opresión, pero Dios la sorprendió.

Gedeón no estaba planeando liberar a su pueblo de los madianitas, ni se le había ocurrido la manera sorprendente que Dios iba a pelear esa batalla. Pero Dios lo sorprendió.

María no estaba esperando un ángel de Dios para decirle que sería la madre del Salvador del mundo. No estaba ni en su rutina ni en sus planes.

Hay que decir que no todo lo que pasa inesperadamente viene de Dios. Ocurren tragedias, cosas terribles, resultado de la desobediencia y maldad humanas. Pero quiero decirles que las sorpresas que nos trae Dios, son para traernos bendición, para traernos crecimiento, para acercarnos a sus propósitos, para ser bendición a los demás. Y aun lo malo que nos ocurre, entregado a Dios, nos trae bendiciones inesperadas. Así que les recomiendo que se abran a las sorpresas que Dios tiene.

Les dije que la primera venida de Jesús fue una sorpresa tan grande para la gente que esperaba otro tipo de Mesías, otro tipo de Salvador, otro tipo de intervención, que muchos no fueron capaces de recibirlo. "Pero a todos los que lo recibieron, les dio el privilegio, la potestad de ser hechos hij@s de Dios..." ¿Es una bendición esa sorpresa o no herman@s?

UN REGRESO, UNA SEGUNDA VENIDA

¿Por qué estoy hablando de las sorpresas de Dios? Porque Jesús, los apóstoles, la Biblia habla de su regreso, de una segunda venida. Y aunque la Biblia da algunas pistas sobre este regreso, lo más lógico sería pensar que nos va a sorprender el momento, la manera, el significado. Hay muchos expositores y aun hay iglesias que se especializan en un cronograma y una descripción detallada de cuando y cómo será el regreso de Cristo. Pero precisamente las pistas que nos da el NT son otras: que no sabemos ni cuando, ni cómo será, pero sí nos dice qué debemos hacer mientras tanto.

¿Cómo será su regreso?

En el capítulo 13 de Marcos se combinan dos finales: en la primera parte del capítulo Jesús habla de la destrucción de Jerusalén, que simboliza el final de la antigua alianza y de la pedagogía de Dios a través del pueblo judío, la ley de Moisés, el templo y el sistema sacrificial. Todo eso será destruído y Jesús dice que será en esa generación. Eso ocurrió en el a o 70 D.C.

Pero Jesús advierte que la destrucción del templo y de Jerusalén, por terrible que sea, no es el fin de la historia. Entonces vamos a Marcos 13.24-37

Jesús usa figuras comunes en los libros judíos: "el sol no alumbrará, la luna perderá su brillo" son figuras tomadas del libro de Isaías y expresan el desconcierto, el susto y la descomposición de la humanidad y del universo ante la majestad del Juez supremo. Así mismo las figuras de los ángeles que levantan la cosecha, la trompeta que anuncia la venida en Mateo y 1Tes no son tanto para tomar al pie de la letra. Pero sí es para indicar que será un evento que no ocurrirá en secreto, sino que Dios reunirá a todos sus elegidos.

En los vss 28-31, Jesús vuelve a la destrucción de Jerusalén.

Del vs 32 en adelante volvemos al fin de la historia. El Día o la hora de ese final, nadie sabe, ni puede saberlo. A pesar de esa clara advertencia, en cada siglo hay cualquier cantidad de anuncios de personas, de pastores, de iglesias que hacen precisamente eso. Tratan de predecir el fin. Tal vez nadie sabe, sólo el Padre, porque la fecha no está fijada, sino que depende de cómo nosotr@s hacemos madurar el Reino de Dios con nuestra proclamación, nuestro trabajo y nuestras oraciones. Seguramente el tiempo para Dios es muy diferente que lo es para nosotr@s y no se mide por calendarios.

¿Cuáles son las implicaciones?

Primero, estar preparados. Estar preparados es habernos arrepentido y creído el Evangelio, las buenas noticias de Dios y de su Reino. Es entrar en su Reino de verdad y de justicia. Estar preparados es habernos salido de las obras no provechosas de las tinieblas y entrado al Reino de luz. Es recibir a Jesús, el enviado de Dios en nuestras vidas para ser hij@s de Dios en vez de hij@s de Satanás.

Segundo, estar vigilando. El que vigila está listo. No se echa a la locha. Está pensando en qué debo estar ocupado. ¿Cuál es la tarea que Dios me ha encargado? En Mateo 24.48ss Jesús nos habla de lo que no es estar vigilando:

48"Pero si ese criado es un malvado, y pensando que su amo va a tardar 49comienza a maltratar a los otros criados, y se junta con borrachos a comer y beber, 50el día que menos lo espere y a una hora que no sabe, llegará su amo 51y lo castigará, "

Este criado no estaba juicioso. En vez de estar haciendo su tarea encomendada que es coherente con el Reino de Dios, se puso a hacer las obras de tinieblas: viviendo sin amor y sin respeto hacia sus prójimos, viviendo en maneras indignas de un seguidor de Jesús... y justamente cayó pillado.

Tercero, cuando Jesús dice que su venida puede ser al atardecer, o a la medianoche o a la madrugada, no quiere decir que jueguen a la ruleta rusa, a ver si no nos pilla en lo que no debemos estar, como cuando me vuelo el pico y placa, y espero que no me partan. Sino que vivamos de una manera consistente y coherente, para que no importa cuando venga, nosotr@s estemos entregados a Cristo y a su reino. Estén despiertos.

Algunas indicaciones más: cómo vivir ahora? La actitud de los creyentes:

Debemos esperar su venida (Fil 3.20) y anhelar su venida 2Tim4.8 4.8 Es como cuando uno espera la venida de un ser querido, limpia la casa, prepara la alcoba, todo está a la expectativa.

Debemos vivir vidas santas o sea apartadas para El, hasta aquel día. 2P3.10-12. Esta es la parte de la rutina de la fe cristiana, el comportamiento ético, las buenas obras, la oración, el crecimiento espiritual.

Debemos tener paciencia hasta que llegue Santiago 5.7-8

Debemos perseverar hasta que llegue Ap 3.11-12

Debemos estar trabajando - planeando y organizando para que avance el Reino de Dios Mateo 24.45-47. Nos veremos recompensados por la satisfacción de un trabajo bien hecho.

Debemos orar para que se cumpla Ap 22.20

En definitiva esperamos tierra y cielos nuevos donde more la justicia 2 Pedro 3.13-14 Esta es la sorpresa: no sabemos cómo se dará, pero debemos tener los sentidos listos.

CONCLUSION

Hoy hemos hablado de las sorpresas que Dios tiene para nuestras vidas. Esas sorpresas son para nuestro bien, para bendición, para alegría.

Hemos visto que la segunda venida de Cristo se dará, pero no podemos saber ni cuando, ni cómo terminará la historia. Pero podemos estar seguros que será un tiempo hermoso, maravilloso para los que lo esperan.

Tambien nos hemos dado cuenta que mientras tanto tenemos la oportunidad de prepararnos, y debemos estar vigilantes haciendo las obras que Dios nos ha encomendado.

Herman@s, tengamos paciencia porque el Se or vendrá y creará tierra y cielo nuevo donde more la justicia. Esta es nuestra esperanza.