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Página Inicial de Teusaquillo“EL CULTO REFUERZA NUESTRA IDENTIDAD EN CRISTO” Por Convicción # 6:
Nos reunimos regularmente para adorar, para celebrar la Cena del Señor y para
escuchar la Palabra de Dios, dispuestos a dar cuenta unos a otros de nuestros
actos. I.
INTRO A.
En
esta sexta convicción encontramos los elementos litúrgicos o las ceremonias o
prácticas que nos ayudan recordar quienes somos como pueblo de Dios reunidos en
torno a Cristo Jesús. Esta sexta convicción habla de cinco elementos: reunión
regular, adoración, celebración de la Cena del Se or, escucha de la Palabra de
Dios y rendirnos cuentas unos a otros o corresponsabilidad. De esta lista tal
vez falta bautismo. Pero como en la tercera convicción ya se mencionó el
bautismo, no es necesario repetirlo aquí. B.
Todo
grupo que quiere mantener su identidad tiene ritos, tradiciones o prácticas que
son importantes para afianzar esa identidad. Por eso un ejército tiene su
juramento, su himno, sus uniformes e insignias – para establecer a sus
miembros como un grupo aparte. 1.
Una
etnia hace lo mismo: tiene ritos de iniciación, tiene leyendas, tiene danzas y
música y fiestas... C.
Y
Cristo vino a invitar y llamar a la humanidad a una nueva identidad. La
identidad humana original, fue violentada y borrada. La serpiente astuta nos
enga ó y nos robó la identidad original. 1.
Pero
al recibir a Jesús, él vive en nuestro ser y nos transforma, Cristo nos da una
nueva identidad de hij@s de Dios, coherederos con Cristo, pueblo consagrado,
primicias de la nueva creación. D.
Y
ese nuevo pueblo de Dios, ha desarrollado ritos, liturgias, prácticas,
palabras, etc., que le colocan aparte: ritos de iniciación como el bautismo,
cantos que celebran la alegría de pertenecer a ese grupo humano, un manual de
instrucciones llamado la Biblia sobre los comportamientos esperados de sus
miembros, sobre su historia, y sobre su futuro, ritos como la Cena del Se or
que refuerzan la lealtad a su fundador y jefe Jesucristo, etc. E.
Hoy
brevemente miremos estos elementos para tratar de entender la importancia que
tienen para nosotros. II.
NOS
REUNIMOS REGULARMENTE A.
La
6° convicción comienza con las palabras “nos reunimos
regularmente”. Nos reunimos regularmente reconoce que para crear grupo,
para sentir pertenencia, para forjar identificación el uno con el otro, es
importante reunirnos, estar junt@s. Reunirnos regularmente nos permite
conocernos unos a otros, apoyarnos, fortalecernos, aprender junt@s, pertenecer
el uno al otro. 1.
¿Se
puede tener esto sin reunirnos? Realmente no creo. Tal vez en una familia de
sangre, se puede tener un sentido de pertenencia así casi nunca se reunan.
Pero probablemente no van a poder emprender cosas juntos. Un cura me dijo hace
tiempo: Comunidad que no se reune no es comunidad. B.
¿Qué
dice la Biblia acerca de esto? En Hechos 2.46 dice sobre la primera comunidad
cristiana: “Todos los dias se reunian en el templo, y en las casas part
an el pan y com an juntos con alegr a y sencillez de corazon.” Y qué
caracteristicas tenía esa primera iglesia? Vs. 44: Todos los creyentes estaban
muy unidos y compart an sus bienes... Vs 47: eran estimados por todos, y el Se
or hac a crecer la comunidad.. ¡Qué resultados tan lindos de esas caracter sticas! C.
¿Qué
más dice la Biblia? Hebreos 10.25: “No dejemos de asistir a nuestras
reuniones, como hacen algunos, sino démonos ánimos unos a otros; y tanto más
cuanto que vemos que el día del Se or se acerca.” Miren: reunirnos
tiene que ver con darnos ánimos unos a otros. Es como D.
Fijense
que el vs inmediatamente anterior, el 24 dice: “Busquemos la manera de
ayudarnos unos a otros a tener más amor y a hacer el bien.” y luego sigue
el de no dejar de congregarnos. 1.
¿Se
dan cuenta? Parece que al congregarnos, al reunirnos, nos ayudamos el uno al
otro a tener más amor y a hacer el bien... Es una fórmula sencilla: más nos
reunimos, más amor; menos nos reunirnos, menos amor. Más nos reunimos, más nos
ayudamos a hacer el bien; menos nos reunimos, menos nos ayudamos a hacer el
bien. E.
En
resumen, dejar de reunirse regularmente (no dos veces al a o en la Navidad y
Semana Santa), es un grave error. Y como menonitas alrededor del mundo,
tenemos que la vida cristiana no se asemeja al Llanero Solitario, que va
cabalgando por el mundo solo para hacer justicia. No, en la vida cristiana nos
reunimos regularmente. Eso quiere decir con frecuencia. F.
Si
Ud no se congrega, si Ud no busca la congregacion, si Ud se aisla, no se queje
que lo tienen olvidado, que nadie lo llama, que se ha enfriado su relación con
el Se or, que le llegan las pruebas y como que no puede sobrellevarlas, que
nadie le apoya. Probablemente todo eso es lo que le va a ocurrir. Y Ud
necesita congregarse, para mantener su identidad en Cristo al d a. ¿Hay que
decir algo más? Sí pero lo decimos en el último punto. III.
ADORAMOS A.
El
centro de nuestras reuniones es Jesucristo, Hijo de Dios, y Dios con nosotros.
Leamos el Salmo 100. Este salmo nos dice que tenemos motivos muy fuertes para
alegrarnos, para celebrar y bendecir y adorar al Se or (vs2). 1.
El
Se or es Dios: y él nos hizo, somos suyos, somos su pueblo, nos cuida como a
ovejas, y nos trata con bondad. 2.
Por
eso cuando cantamos, y ponemos en palabras y música estos sentires, pongámosle
corazón, hagamoslo con nuestra mente, con nuestras emociones, con nuestros
cuerpos, con nuestra energía. B.
Miremos
el Salmo 103. Aquí va especificando motivos para adorar y alabarle: 1.
vs.
2: no olvidar ninguno de sus beneficios. ¿Cuáles son? 2.
vs.
3 Me perdona todas mis maldades... Sana todas mis enfermedades... 3.
vs
4 Me proteje de la muerte, me colma de amor y ternura. 4.
vs.
5 Me satisface de lo mejor, me renueva. 5.
vs.
6 Toma la causa del que sufre violencia y le defiende. 6.
vs
7 Instruye y muestra sus hechos 7.
vs
8 Es tierno y compasivo, es paciente y todo amor.... C.
1.
Dice
Jesús en Mateo 18.19-20: “ Esto les digo: Si dos de ustedes se ponen de
acuerdo aqu en la tierra para pedir algo en oraci n, mi Padre que est en el
cielo se lo dará. 20. Porque donde dos o tres se reunen en mi nombre, allí
estoy yo en medio de ellos.” 2.
Aquí
en la reunión conjunta nos estamos poniendo de acuerdo, no dos ni tres, sino
muchos, y nos estamos todos acercando en íntima comunión al Padre a poner ante
él las peticiones. Ahí está él. Por eso es que hemos sido testigos de tantos
milagros y contestaciones tan maravillosas. 3.
Y
eso no es sino el comienzo, de cosas muchísimo mayores, herman@s. Uds pueden
estar seguros que lo que hasta ahora hemos visto y experimentado – aunque
ha sido grandísimo y maravilloso – es algo muy peque o comparado con lo
que veremos, porque le adoramos – le hablamos de cerca en unidad y de
acuerdo. ¿No es maravilloso herman@s este privilegio que tenemos de Reunirnos
regularmente para adorar? IV.
CELEBRAR
A.
Casi
todos los primeros domingos del mes decimos algo acerca del significado de la
Cena del Se or en nuestra comunidad. Vamos a repasar algunos de esos
significados: 1.
Es
el símbolo tangible del amor más grande que alguien puede dar: dar su vida por
el otro. Es el amor de Jesucristo por la humanidad, por restaurar su identidad
verdadera como hij@s de Dios, perdonados, limpiados, restaurados. Es el cuerpo
partido y la nueva alianza de Dios con nosotr@s. 2.
Es
el símbolo de la victoria de la vida sobre 3.
Es
el símbolo de liberación de toda opresión y esclavitud. 4.
Es
el símbolo de común unión, de comunión, compa erismo y solidaridad en el Cuerpo
de Cristo, que es la comunidad de fe. 5.
Es
el anticipo del banquete que Dios le ofrece a B.
Hay
otros significados, pero la Cena es un poderoso símbolo para la comunidad de fe
y para la humanidad y esa la celebramos cuando nos reunimos regularmente en el
nombre de Jesús. V.
ESCUCHAMOS
A.
Hace
un par de domingos, dijimos que en nuestra tradición menonita es muy importante
discernir – interpretar, entender – la Palabra de Dios en la
comunidad de fe. Efectivamente alguien puede exponer, pero esa no es la última
palabra. La Palabra de Dios es dinámica y va interactuando con la comunidad,
en nuestras vidas personales, en nuestra acción como iglesia, y como levadura
en la sociedad. B.
La
PD es céntrica en nuestras reuniones. Venimos de una semana cargada de trajín:
traemos incertidumbre, cansancio, cargas, temores, preguntas y muchas cosas
más. Y aquí en la comunidad reunida en torno a la Palabra, Dios nos habla para
levantarnos, fortalecernos, sanarnos, corregirnos, consolarnos y orientarnos.
Eso nos permite seguir trabajando por y con Cristo y su Reino, semana tras
semana. Nos reunimos para escuchar la Palabra de Dios.... VI.
NOS
RENDIMOS CUENTAS EL UNO AL OTRO A.
Una
convicción muy fuerte de los menonitas alrededor del mundo es que no nacimos
para estar sol@s. Tampoco la vida cristiana es para vivirla sol@. B.
La
meta de la vida cristiana es parecernos a Cristo, llegar a su estatura. Pero
nos necesitamos unos a otros para llegar. La otra persona en la comunidad me
sirve como espejo. Me dice en qué debo mejorar. Me levanta cuando caigo. Me
pregunta cómo me va en mi vida cristiana. Me anima y ora por mí. Y yo hago lo
mismo con él o ella. C.
Eso
es el significado de ser un cuerpo. No somos ruedas sueltas, somos brazos,
piernas, ojos, oidos del cuerpo. Esto tiene dos implicaciones: 1.
Si
Ud se hace miembro de la iglesia es para ser corresponsable con los demás. Es
decir que Ud se preocupa por la otra persona y ella por Ud. Pero si Ud no
quiere que nadie se meta con su vida, entonces es mejor que no se haga miembro
de 2.
La
segunda implicación es que hay que tener claras a)
La
diferencia entre el bus urbano y el cuerpo – y esta es la segunda
implicación – es que Ud se puede montar y bajar del bus y a nadie le
duele ni le interesa. Pero si Ud se baja del Cuerpo, eso sí duele. Si no lo
cree arránquese un brazo, o siquiera una u a... Como Ud es parte de un Cuerpo,
si Ud se ausenta o se retira, eso nos duele a los demás, porque este no es un
bus urbano. Esta es una comunidad de fe donde nos responsabilizamos el uno por
el otro. VII.
CONCLUSION A.
Dios
nos ha dado una linda comunidad para ser parte de ella. Mire a su alrededor,
piense en los diferentes aspectos y personas de la comunidad. ¿No cierto que es
hermosa? Eso tiene en esta ma ana dos implicaciones para considerar. B.
La
primera es que hay que cuidarla y edificarla. Por eso Nos
reunimos regularmente para adorar, para celebrar la Cena del Se or y para
escuchar la Palabra de Dios, dispuestos a dar cuenta unos a otros de nuestros
actos. C.
La
segunda es una invitación. Tal vez Ud se da cuenta que se está perdiendo algo
muy grandioso al no pertenecer a una comunidad de fe. Esta no es una comunidad
de fe cerrada sino abierta. No es mí comunidad de fe, ni la del otro. Esta es
la comunidad de fe de Jesús, y así como nos invitó a nosotr@s a participar, le
invita a Ud. El le invita hoy, y el primer paso es abrirle la puerta de su
vida y corazón y recibirle como su Salvador y Se or de su vida. |
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