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Página Inicial de Teusaquillo“El llamado a la misión,
reflexiones y desafíos desde una perspectiva bíblica anabautista,” Por Consulta Anabautista Menonita Centroamericana –
CAMCA Guatemala, 28 noviembre al 1º diciembre, 2007 Romanos 1.16 Juan 9.1-41 Quiero comenzar esta ponencia con el conocido
versículo de Romanos 1.16: “Porque no
me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree; al judío primeramente y también al griego.” Con
esta cita quiero expresar que el poder de las buenas noticias de Jesús para
cambiar vidas y este mundo es inimaginable. El problema tal vez, es que la
salvación al cual se refiere ha sufrido de un reduccionismo desafortunado que
no nos ha permitido dimensionar la extensión: la altura, la profundidad, lo
ancho y lo largo de esa salvación que podríamos estar experimentando en nuestra
iglesias si dejáramos que el Espíritu Santo de Dios nos guiara hacia el ser y
hacer de pueblo de Dios en nuestros diferentes contextos. Quiero compartirles en esta mañana algunas vivencias
que hemos tenido en nuestra iglesia local, 1 UNAS PALABRAS SOBRE JUAN 9 1.1 Para
enmarcar este pequeño testimonio quiero primero hacer unos comentarios sobre el
capírutlo 9 del Evangelio de Juan donde Jesús sana a un ciego de nacimiento.
Las autoridades religiosas, muy confundidas o tal vez abochornadas, tratan de
desestimar o si fuera posible, negar el acontecimiento. Al no poder hacerlo
tratan de embutirlo en su propio marco religioso, entre sus preconceptos y
categorías. Cuestionan al ciego, cuestionan a los padres, descalifican a
Jesús, descalifican al ciego y finalmente lo expulsan de la sinagoga. 1.2 El
capítulo 9 de Juan refleja el creciente conflicto de Jesús con las autoridades
religiosas judías que aferrados a su poder y comodidad no permiten entrar al
que les podía haber salvado y renovado. En este capítulo la ceguera del ciego
es reemplazada no sólo por la vista física sino también por la capacidad de
reconocer la visitación de Dios en Jesús de Nazaret. 1.3 Y
los fariseos que acosan al ciego excluido en vez de darle la bienvenida al que
podría traer una buena noticia de parte de Dios, lo expulsan de accionar de Dios al no reconocer en Jesús la presencia
de Dios y darle la bienvenida. 1.4 Así
que en el nivel inmediato el capítulo 9 de Juan señala el triste rechazo de
Jesús por las autoridades religiosas de su pueblo, lo que unos capítulos más
tarde lleva a su muerte, por complot, traición, maquinación judeo-romana,
confabulación religiosa-secular, y deslealtad del pueblo. El Establecimiento
religioso rehusa renovarse y admitir la posibilidad que una persona de afuera
de su sistema les traiga una visión nueva de lo que Dios está haciendo en medio
de ellos y la posibilidad de reformular la misión que Dios tiene para su pueblo
en el mundo contemporáneo. 1.5 Y
el que tenía la llave de esa renovación salvífica era el ciego, el excluido, el
que era señalado de haber pecado, como explicación de su ceguera. Pero era él
que traería la presencia de Jesucristo, el vino nuevo. El problema es que ese
vino nuevo totea los odres viejos, y los dueños de los odres prefieren quedarse
con los odres pero sin el vino. 1.6 El
doctor 1.7 Según Roberto, el noveno capítulo de Juan como todo el Evangelio,
refleja lo que le estaba ocurriendo a la comunidad joánica hacia el final del
siglo 1º. El relato del ciego a quien las autoridades de la sinagoga expulsan,
llega a describir la experiencia de la comunidad del autor, o sea es la
autobiografía del autor y de su comunidad que, como el ciego, son expulsados
de la sinagoga judía. 1.8
Leer el libro desde la perspectiva de la comunidad excluida y perseguida por el
establecimiento religioso en el siglo primero es también leer la marginación y
exclusión de grupos sociales que no son aceptados por las iglesias establecidas
y la tragedia que eso representa para la salvación de éstas. 1.9 Una
vez más Dios le ofrece la salvación en Cristo Jesús a la comunidad judía, que
tiene la oportunidad de aceptar a la comunidad joánica y su mensaje, pero no lo
hace, y al contrario, la expulsa – para su propio juicio. 1.10 Las
instituciones religiosas que rehusan dejar entrar al excluido extraño y que
supuestamente tienen los ojos para ver y entender las verdades y los propósitos
del Reino, se hacen acreedoras del juicio de Dios porque en realidad andan
enceguecidos y estreñidos por las tradiciones y privilegios adquiridos y su
comodidad y no tienen ningún interés en poner en práctica el ejemplo y la
práctica de Jesús. 2 NUESTRO TESTIMONIO Sobre este tema del “El llamado a la misión,
reflexiones y desafíos desde una perspectiva bíblica anabautista,” quiero hacer un recuento de nuestro caminar como Comunidad Menonita
de Teusaquillo en Bogotá, donde pastoreo. 2.1 Esta
iglesia formalizó su intención de ser una iglesia en un apartamento de
Chapinero, un sector de Bogotá por el año 1977 aunque venía reuniéndose como
grupo informal desde 1973. Desde el comienzo, tenía la idea de tener una
visión comunitaria y no tanto de una iglesia tradicional. Incluso, eso de ser
iglesia y no sólo un grupo social, fue algo que hubo que ir ganando poco a poco
entre los asistentes. Desde el comienzo se enfatizó un liderazgo compartido,
una enseñanza de la Palabra rotada y con participación comunitaria, una
preocupación el uno por el otro, y bastante informalidad. Eso sí, hay que
enfatizar que ninguna comunidad, y para esa gracia, ninguna iniciativa, llega
muy lejos sin que alguien, o algunos, ejerzan liderazgo, por compartido que
sea. 2.2 A
medida que el grupo fue creciendo, fuimos sintiendo la necesidad de una figura
pastoral más dedicada a esa labor, para atender la coordinación de la
comunidad, cosa que ocurrió en 1980. En 1981 nos trasladamos al edificio
actual en Teusaquillo, que desde entonces ha sido nuestra sede. 2.3 Pero
esas dos cosas, la formalización del liderazgo pastoral y el edificio como
sede, me parece que tuvieron su efecto institucionalizante sobre 2.4 Y
así fuimos adquiriendo características más formales de iglesia institución.
Paralelo con eso también nuestras actividades se rutinizaron en algunos
ministerios, y nosotros-as, nos fuimos acomodando a ser 2.5 Casi
desde el principio de la comunidad, es decir desde finales de 1973, estuve
involucrado activamente en la comunidad en varias formas, pero a mediados de la
década de los 90 empecé a sentir un deseo – un llamado – para
pastorearla. Digo que el Espíritu Santo fue poniendo ese sentir en mi corazón
– cosa que no había sentido antes – y dándome una visión del tipo
de comunidad que me gustaría ayudar construir. Fuí ordenado al ministerio a
finales de 1993. 2.6 Este
sentir coincidió con la salida del pastor que estaba, en el segundo semestre de
1994.. Claro que en retrospectiva, realmente fue una de esas
“diocidencias”, donde Dios prepara las personas, los sentires, y el
momento en el tiempo y manera precisos. 2.7 Para
cuando comencé a pastorear la iglesia en febrero de 1995, la iglesia ya se
había “establecido”, con su membresía bastante estable, no muy
grande, de clase media baja a media, de profesionales y no profesionales, con
algunos programas fijos de educación cristiana y oración. En términos
generales cumplía con su presupuesto, no tenía mucha proyección hacía afuera, y
se puede decir que se había instalado. 2.8 Una
cosa que sí he pensado durante todo mi pastorado, es que me gustaría que la
iglesia evitara esas polarizaciones que son tan frecuentes, entre lo espiritual
y la acción social, entre los que oran y los que trabajan por la justicia,
entre los que ayunan y los que dan de comer al hambriento. En otras palabras,
yo he soñado con una iglesia donde se reconoce y se busca la presencia de todos
los dones del Espíritu de Dios y donde en vez de criticarse mutuamente entre
bandos, nos apreciemos y reconozcamos la necesidad e importancia de cada uno en
su don y ministerio. La iglesia necesita la persona que ora y necesita a la
persona que trabaja por la justicia y el desarrollo humano. Y nos necesitamos
los unos a los otros. 2.9 Aunque
yo sí tenía una visión de las características y tipo de iglesia que me gustaría
ver, no venía con planes ni un programa de acción en mi cabeza. Pero Dios si
tenía algo sorprendente, desestablilizador y salvífico para nuestra iglesia y
fue la irrupción de personas muy necesitadas y excluidas de nuestra sociedad:
primero personas en situación de desplazamiento, luego personas perseguidas a
muerte, luego personas con discapacidades, reclusos en las cárceles, habitantes
de la calle, niños-as desnutridos y con hambre, y además, un conflicto armado
que nos envuelve a todos-as. 2.10 Pero
antes de contarles algo más sobre eso, quiero comentarles de una palabra del
Señor que recibí de una hermana que era amiga pero de otra iglesia. Fue una
palabra profética, y ocurrió así. Más o menos cuando comenzaba a pastorear, en
un tiempo de oración en el 3er piso, esta hermana que se llama Ema, dijo que
sentía leerme un pasaje, y comenzó a leer de Josué 20. Es un pasaje acerca del
establecimiento de ciudades de refugio, donde Dios le ordena a Josué establecer
sitios de refugio y protección para personas perseguidas por los vengadores de
parientes que habían sido asesinados por alguien, así fueran muertes
accidentales. Uds pueden leerlo. Realmente esta instrucción parece ser
importante en el Hexateuco, pues aparece unas cuatro veces en diferentes
formas. 2.10.1 En
todo caso Ema seguía leyendo, y entre más leía, más confundida se mostraba y un
poco abochornada. Decía, “Yo no sé qué significa, pero el Señor me puso
este pasaje.” Yo no me sentía tan confundido porque yo sí tenía idea...
Y es que durante la década de los ‘80, yo formaba parte de un comité
ecuménico que ayudaba sacar del país, con la colaboración de Amnistía
Internacional, a personas que estaban huyendo del asesinato aquí en Colombia.
Recuerdo que llegaban a mi oficina en el primer piso terriblemente asustadas,
como conejos perseguidos por perros de caza, pensaba yo. Con la ayuda de Dios
trataba de infundirles un poco de tranquilidad y buscarles salida del país para
salvar sus vidas. 2.10.2 Cuando
Ema leía este pasaje, de parte de Dios, yo recordaba eso, pero ya habían pasado
muchos años que yo no había tenido nada que ver con eso. Sin embargo lo
entendí. Y pensé: “Es posible que Dios esté hablando algo para esta
iglesia.” 2.11 Pero
volvamos al relato de 2.12 Una
de esas personas que estaba en grave peligro de ser asesinado, Manuel Narvaez
y su familia llegaron a la iglesia, y nosotros les dábamos el apoyo que
podíamos. Una hermana humilde de la iglesia, Isabel Tarquino, les dio posada
y escondite en su casa en el sur, ofreciendo algo de protección mientras podían
salir a Bélgica en asilo. Manuel se salvó milagrosamente de ser asesinado
presuntamente por paramilitares en el centro de Bogotá. 2.13 Desde
ese entonces hemos experimentado muchas intervenciones divinas realmente
milagrosas a favor de las personas que se han puesto bajo la cobertura de Dios
en primer lugar y de la iglesia que es su pueblo. Hemos visto al mismo Dios
que liberó a Pedro de la cárcel y de ejecución a manos de Herodes en Hechos,
ejercer su soberano poder librando a Jobany, a Isabel, a Teresa la hija de
Nora, a Juan, a Claudia de muertes aparentemente seguras, a Jonathan el hijo de
Claudia de dos secuestros, y a otras personas de atentados y persecuciones
inclementes. Dios honra la fe de su pueblo. 2.14 Creo
que más o menos en 1999, 2.14.1 Pero
al mismo tiempo que la iglesia abrió sus puertas a estas personas desplazadas y
necesitadas, abrió su corazón y su mente y sus brazos. Esto fue un choque para
la congregación, un choque de culturas, una irrupción de personas extrañas,
necesitadas, traumatizadas, desorientadas, y exigía una atención bastante
intensiva, tanto de tiempo, amor y de recursos humanos y económicos. 2.14.2 Para
muchos de los que llegaron fue y sigue siendo la primera vez que han tenido la oportunidad
de realmente escuchar y conocer las Buenas Noticias de Jesucristo para su vida
y docenas – o tal vez centenares – de ellas han respondido con
entusiasmo y alegría a la invitación bondadosa y gratuita de nuestro Señor
Jesucristo, quien les ha lavado con su sangre preciosa, les ha perdonado, les
ha limpiado, les ha levantado, les ha secado las lágrimas, les ha restaurado y
les ha transformado las vidas. Aquí se hacía verdad la sentencia de Jesús,
“El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.” Y en ellas se había perdido tanto: años de vida y esfuerzo,
vidas de familiares, proyectos de vida, autoestima, estabilidad y tantas cosas
más.... Pero Jesús les ha restaurado todo y mucho más, creánlo o no. 2.15 Para
algunas de las personas antiguas de la congregación no fue una adaptación fácil
esta nueva presencia. Se sentían desplazadas en su propia iglesia, faltos de
atención pastoral, sentían inseguridad para ellos y sus hijos-as. Algunas
personas se fueron. Tal vez no podían apreciar lo nuevo que Dios estaba
haciendo en medio nuestro. Tal vez nosotros no supimos o no tuvimos el cuidado
para interpretarlo. Como con el joven rico que Jesús miró con tristeza,
también miramos con tristeza el hecho que algunos no pudieron regocijarse con
la novedad que se estaba dando frente a sus propios ojos. Como en Juan 9 era
la oportunidad de ver como Dios manifestaba su gloria.... 2.15.1
Pero hay que decir que en su gran mayoría, la congregación respondió en una
forma admirable, encomiable. Se dejaron estirar en sus mentalidades, se
dieron cuenta que Dios estaba haciendo algo nuevo, importante, y abrieron sus
corazones y sus vidas a esta nueva realidad. Domingo tras domingo al presentar
a las personas nuevas, nos dimos cuenta que llegaban de los cuatro puntos
cardinales del país a escuchar el Evangelio y entregar su vida a Jesús y
experimentar la vida nueva y eso ha renovado a la congregación con la entrada
de un sin número de talentos, energías, alegrías y fuerzas. Dios nos ha dado
el gran privilegio de presentar el Evangelio y de ser instrumentos para la
conversión, cambio de vida y la salvación de muchas personas que nunca habían
tenido mayor oportunidad de conocer a Jesús o estaban ocupadas o indiferentes
en sus quehaceres y nunca le habían puesto mayor atención. Y ese privilegio la
congregación ha compartido. 2.16 Estas
personas nuevas cambiaban su corazón triste por corazones rebosantes de
agradecimiento y de amor. Nos daban lecciones de solidaridad entre ellas,
traían historias de aguante y sufrimiento, nos planteaban desafíos permanentes,
tenían energías para trabajar y colaborar. 2.17 Las
personas antiguas de la congregación tienen un papel muy importante en 2.18 El
Comité para Desplazados de la iglesia, junto con Mencoldes, le hizo
seguimiento a los desplazados de Bellacruz que habían recibido tierras en 2.19 Se
formó un Comité de Justicia y Paz en 2.20 Pensábamos
que sería importante como iglesia de paz y para las instituciones menonitas que
trabajan en la zona, tener un espacio de oración semanal por la paz de
Colombia. Así que se comenzó con un formato de media hora de oración y lectura
bíblica y media hora de reflexión sobre algún tema actual, o de alguna experiencia
de trabajo, de análisis de los acontecimientos, etc. 2.21 El
espacio empezó a crecer: de cinco o seis personas, pasó a 10, 15, 20 40, 60 y
más personas. ¿Quiénes eran estos asistentes? Como dice Jesús: “Vendrán
del norte, del sur, del oriente y del occidente a sentarse a la mesa de
Abraham...” ¡Qué interesante cómo se va repitiendo el Nuevo Testamento
en nuestra experiencia! Eran las personas desplazadas, y ellas le contaban a
sus familiares y amigos que había una oración por 2.22 Esperábamos
que las personas vinculadas a las instituciones menonitas en derredor vieran la
importancia de este espacio en medio de su trabajo comprometido y entregado por
la paz y la justicia social y que correrían a asistir. Incluso llegué a imaginar
que las instituciones verían tal importancia en este acontecimiento que
cerrarían sus puertas de atención al público y dejarían un aviso diciendo que
están orando por 2.23 Y
hablando de mesa, como a los dos o tres años después de iniciar, pensamos que
sería interesante agregarle al final del espacio una humilde sopa comunitaria,
para servir entre los-as asistentes. Realmente para muchas personas que
asistían podría ser lo primero que comían en todo el día. Se invitó a los
asistentes que se encargaran de la preparación de la sopa, y así fue. Al final
del Momento por la Paz hay una deliciosa sopa u otro sencillo plato, por lo
cual los asistentes contribuyen $500 pesos (unos 25 centavos de dolar) si los
tienen, y si no, somos muy claros, que hay para todos. Así que ese espacio se
convierte en una afirmación de la generosidad de Dios y la voluntad del Creador
que todas sus criaturas tengan comida suficiente puesto que El la da
generosamente. Es también un espacio comunitario de compartir, diálogo y apoyo
mútuo en medio de los sufrimientos y necesidades. 2.24 El
tiempo falta para contar muchísimas cosas más que son parte del testimonio de
lo que ha hecho el Espíritu Santo en nuestra congregación, pero no puedo dejar
por fuera un aspecto al cual ya he aludido. 2.25 Algún
tiempo después de haber comenzado a atender a los desplazados, empezaron a
aparecer personas como Manuel Narvaez: desplazadas que no obstante haber sido
obligadas a abandonar sus terruños, sus pueblos, sus oficios, sus patrias
chicas seguían siendo buscadas, perseguidas, amenazadas para matarlas aquí en
Bogotá. 2.26 El
Comité de Justicia y Paz, lo que hizo fue recibir a estas personas para
escucharlas en primera instancia. Tal vez era uno de los pocos sitios donde se
sentían seguros de derramar su dolor, su temor, su incertidumbre, su confusión,
su inseguridad, y esa carga terrible que contamina nuestra patria, salía en
cascadas, como un asqueroso vómito que era de suma importancia descargar. 2.26.1 Y
nosotr@s los escuchamos, lloramos con ell@s, oramos por ell@s, les compartíamos
la Palabra y la esperanza de Jesús Resucitado, y buscamos alternativas para su
vida. Cuando ha sido necesario hemos buscado salidas del país para los que
están en peligro de muerte. Porque eso sí, el criterio fundamental del Comité
ha sido salvar vidas, no importa si son personas perseguidas por la guerrilla,
por los paramilitares, o por los agentes del Estado, y ha habido de todo. A
veces con un fondo de protección que manejan varias entidades de derechos
humanos hemos conseguido apoyo económico por algunos meses. También el mismo
Comité de Justicia y Paz ha podido aportar soluciones económicas puntuales en
la medida de sus capacidades. 2.27 No
tengo palabras ni la habilidad para expresarles lo tremendo que ha sido este
ministerio. Dice el diccionario que tremendo significa “terrible y
formidable, muy grande o extraordinario, que hace cosas sorprendentes” y
todas esas cosas describen lo que Dios ha hecho a través de este ministerio.
Queda uno pequeño y sin palabras al lado de la magnitud que esto ha significado
para nosotros. Pero lo cierto es que con el pasó de los años comenzó a
cumplirse esa Palabra del Señor sobre Teusaquillo como sitio de refugio que me
había dado Ema, con este ministerio un poco silencioso pero muy real. 2.28 Obviamente
esta labor requería constante discernimiento, pues no eran caminos trazados y
recorridos aun. Había preocupaciones de seguridad, preguntas sobre
manipulación, sobre lo adecuado de las soluciones, etc. Pero llegó un tiempo
que el Comité de Justicia y Paz empezó a sentirse incómodo por no decir un poco
culpable o cuestionado frente a 2.29 Así
que con esa carga el Comité pidió una cita con el Consistorio de la Iglesia,
que es el Cuerpo Gobernante que en ese tiempo estaba compuesta por cinco
maravillosas mujeres, en su mayoría de edad mediana, con mucha sabiduría y
compromiso cristiano acumulados entre ellas, y les expusieron sus dudas y
vacilaciones del momento a ver qué consejo les daban. 2.30 Ellas
escucharon atentamente su confesión y luego con una claridad meridiana del
Espíritu Santo, ellas les dijeron en palabras más o menos así: “Al
contrario de sus dudas, eso que ha pasado en la iglesia, es del Señor. Eso es
precisamente lo que debe hacer 2.31 A
nuestra iglesia han llegado personas que podrían odiar a la guerrilla, a los
paramilitares, a las fuerzas armadas, o tal vez a otros. Posiblemente algunos
han tenido afectos hacia uno u otro grupo. Posiblemente tendrían mucha
desconfianza hacia otros en 2.32 Pasaron
los años desde la palabra que me dio Ema, y un día me la encontré en el
aeropuerto y le recordé del incidente y le expliqué cómo se estaba cumpliendo
la Palabra del Señor que ella no había entendido, pero que no se había resistido
dar, y que nosotros-as no nos resistimos a cumplir con la ayuda del Señor. La
sabiduría y los propósitos del Señor son perfectos y han sido para salvación de
muchos-as. 2.33 Hermanos-as,
el tiempo no da para contarles de nuestras maravillosas experiencias con el
trabajo de ayuda mutua, con las personas de la calle, con los Comedores Pan y
Vida, con los ministerios con reclusos y con personas discapacitadas, con el
trabajo por la paz. 2.34 Pero
sì quiero mencionar un aspecto más. En los primeros años de mi pastorado le
trabajamos a una declaraciòn de visión de 2.35 Nos
dimos cuenta que sin proponernoslo, en el pasado nuestra gente había fundado
dos nuevas congregaciones, y por eso decidimos que una de nuestras características
era que éramos una comunidad misionera. Pero, otra vez, no conocíamos los
planes de Dios. 2.36 A
finales de los años 90 por diversas razones, entre ellas la crisis económica
causada por políticas neoliberales y la apertura económica, mucha gente empezó
a emigrar del país. Y entre ellas, personas y familias de nuestra iglesia. Yo
me preocupé, porque me di cuenta que estábamos perdiendo líderes, gente
formada, que no se reemplazaba de la noche a 2.36.1 Estaba
yo en medio de ese desánimo cuando vino, traída por una hermana, una hermana
muy humilde de otra iglesia. Entramos a un cuarto y nos pusimos a orar. En
medio de la oración esta hermana también tenía una palabra del Señor. Una de
las cosas que dijo fue que no me preocupara por la salida de personas de la
congregación (yo no le había dicho nada) porque el Señor iba a traer a muchas
personas a esta congregación. Allí se iban a preparar, y ellas también iban a
salir a otras partes, y el ciclo se iba a seguir repitiendo. Pues a partir de
eso, descansé. Dejé de preocuparme por las personas que salían. 2.36.2 Y
así como habló, así ha hecho Dios. Ha dispersado a muchísimas personas con
liderazgo y don de servicio de la iglesia por otros lugares del mundo para
ubicarlos en sitios distantes para llevar como misioneros, la visión de la
Iglesia de Teusaquillo sobre el llamado de Dios a su pueblo para servir a
humanidad. Los ha llevado a otras latitudes y a otras iglesias. La mayoría
han salido como refugiados para salvar sus vidas. Dios nos ha permitido ser
instrumentos para salvar muchas vidas. Y aunque estas personas han perdido
mucho, en el tiempo que estuvieron en la congregación, ellos mismos confiesan
que han encontrado algo muchísimo más valioso de lo que perdieron, pues fueron
encontrados por Jesucristo y su cuerpo amoroso. Y allí aprendieron a perdonar,
a dejar su pasado en las manos de Dios, y proseguir hacia nuevos horizontes que
Dios les abría. Aquí se cumple la palabra de Dios en Jeremías, 29.11: “Yo sé los planes que tengo para ustedes,
planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de
esperanza.” 2.36.3 Y
Dios ha seguido trayendo personas, por montones, personas nuevas, que llegan y
conocen a Jesús, se bautizan, aprenden, conviven, contribuyen sus dones, y
luego las saca a otros países. Y a pesar de que la gran mayoría de personas
que han llegado han sido personas sin recursos económicas, a las que hay que
ayudar, en todo Dios ha provisto los recursos en abundancia y sobreabundancia,
y las fuerzas para hacer lo que nos ha correspondido. Y todo respaldado con
los dones, la fiel oración y la fe de los creyentes. 2.37 Lo
que este testimonio quiere enfatizar, es que esta entrada sobrecogedora por no
decir arrolladora de personas excluidas y marginadas a la iglesia de
Teusaquillo, ha sido una entrada salvífica para la Iglesia, que ha significado
su crecimiento, su renovación, su extensión y sobre todo un encuentro muy lindo
con el Señor Jesús y su Reino. No tenemos manera de darle gracias al precioso
Espíritu de Dios por permitirnos este privilegio, pues tenemos que decirlo: la
mayoría de las cosas que han ocurrido, no han sido por nuestra planeación, ni
por nuestra previsión, sino han sido sorpresivas irrupciones del Espíritu Santo
que nos encontró dispuestos-as a seguir su dirección. Y eso ha sido nuestra
salvación, porque encontrarse con Jesucristo y darle morada en una comunidad,
es permitir que esa comunidad vea su gloria, llena de gracia y de verdad. 3 ALGUNAS REFLEXIONES Y LECCIONES 3.1 Hay que ser sensibles a la dirección de Dios.
Dios tiene tareas y ministerios para nuestras iglesias si le escuchamos.
Nuestros planes son menos importantes que los de Dios. Hay diferentes maneras
para Dios hablarnos. En este caso, fueron escuchadas mujeres, y mujeres que
ni siquiera eran parte de nuestra comunidad de fe. Obviamente no es sólo una
voz, sino también los acontecimientos que se dan en la historia, en los
eventos, el discernimiento en grupos de trabajo y otras maneras. Y hay que
obedecer y asumir los retos con valor y compromiso En últimas Dios es el dueño
de la misión y nos llama a nosotr@s a colaborar.. 3.1.1 Creo
que cada iglesia local tiene su “angel” (como en Apocalipsis), su
carisma, su personalidad, lo que también es cierto para cada pastor/a y cada
persona. El desafío es identificarlo, abrazarlo y vivirlo y no tratar de
imitar el de otra iglesia o persona. Porque vivir de acuerdo a esa
personalidad y llamado es felicidad y efectividad en misión. 3.2 La Entrada de Excluidos. Parece que cada vez que en la Biblia se da la aceptación del
excluído es para el enriquecimiento, bendición y adelanto de los propósitos
salvíficos de Dios. 3.2.1 En
el AT cuando los israelitas incluyeron en su medio a Rahab la prostituta y a
Rut la moabita, incluyeron a dos antepasadas del rey David y de Jesús de
Nazaret que dieron ejemplo con su fe. 3.2.2 Cuando
Dios le enseña a Jonás que los odiados asirios también eran objeto y
beneficiarios de la misericordia y amor de Dios, los profetas empiezan a
preparar el camino para la universalización de la bendición de Dios sobre la
humanidad y el derramamiento de su Espíritu sobre toda carne. 3.2.3 La
iglesia primitiva que admitió a los gentiles a su comunión dió un salto
cuántico en su comprensión de la historia de la salvación y universalizó el
plan salvífico de Dios, que ahora no excluía a los que antes no eran pueblo y
no gozaban de la gracia de Dios. 3.3 La ubicación atitudinal y geográfica es significativa.
Es la invitación a que la iglesia esté en el mundo. Que los necesitados tengan
acceso a nuestros templos y sitios de reunión es importante, es decir que sea
una iglesia de fácil acceso, tanto en lo físico como en 3.4 La importancia de los antiguos. Por otro
lado hay que reconocer como ya he dicho, que las personas antiguas también son
valiosas y que hay que encontrar maneras de integrar a las nuevas y a las antiguas
en un solo cuerpo, el cuerpo del Señor Jesucristo. 3.4.1 Hay
razones no muy aceptables para erigir barreras hacia a las personas diferentes
como por ejemplo, miedo, clase social, imagen, o porque toca mi poder mis
intereses o comodidad. 3.4.2 Aunque
todas las personas son bienvenidas, también hay procesos graduales de
integración para las personas nuevas. Llegar a ser
miembro es un proceso, no es de una vez. Hay pasos para dar. Es un proceso de
conocimiento mutuo. Las personas llegan con intereses personales y
necesidades. No todas se quedan. No todas tienen un interés genuino en lo que
ofrece la comunidad. 3.4.3 También
hay que reconocer que hay razones válidas para la no aceptación de las
personas. Por ejemplo, no todo cabe, no todo es válido. La congregación
espera cambios de vida y comportamientos y hay normas éticas que espera que las
personas guarden. 3.5 La importancia de la comunidad de fe. Hay
que ser comunidad de fe y hacer 3.5.1 La
comunidad de fe es sanativa. Realmente levanta a los caidos, consuela a l@s
que lloran, ora por los quebrantados, enseña y restaura la imagen de Dios
perdida. 3.5.2 La
comunidad de fe da la cobertura protectora de Dios a las vidas de personas en
peligro. En nuestra iglesia, aunque eso es todo un capítulo aparte, hemos
visto como Dios honra la fe de su pueblo. 3.5.3 La
iglesia local es el primer agente de misión. Tenemos instituciones
especializadas y gracias a Dios por ellas. Las necesitamos. Pero es una
tentación y es muy fácil pasarle las necesidades que van llegando a las
iglesias a las instituciones especializadas, porque al fin y al cabo, decimos,
“Para eso están.” Pueden y deben ser un apoyo, pero el primer
sitio de misión 3.6 La iglesia realmente es un cuerpo, unido
orgánicamente con sus ligaduras, sus vasos conectores, sus miembros y órganos.
Una cosa está ligada a otra: la conversión, el discipulado, el bautismo, la
formación, la ayuda mútua, la consejería, el testimonio de paz y de justicia,
la oración, los derechos humanos, los milagros, los cultos de celebración, la
música, la educación cristiana con niñ@s, jóvenes y adultos, los ministerios
sociales, etc. Y todo depende de la cabeza que es Jesucristo y su presencia amorosa
en medio de su pueblo a través del accionar de su Espíritu Santo. 3.6.1 Muchas
de las cosas que se han hecho en Teusaquillo han sido iniciativas de personas
que han expresado interés, deseo de servir, y el pastor simplemente los apoya,
sirve de facilitador/a. Es importantísimo reconocer y apoyar esos dones e
iniciativas porque ahí está la riqueza. 3.6.2 Quiero enfatizar la importancia de involucrar a las personas
nuevas en los ministerios y actividades que estèn a su alcance. Es mucho lo
que hacen estas personas nuevas y al mismo tiempo es terapéutico y pedagógico. 4 CONCLUSION 4.1 Dejo
para sus discusiones la pregunta sobre si tiene que haber polarización entre
ser anabautista y evangelizador, entre espiritual y activista social, entre 4.2 ¿Ahora
entienden herma@s porque comencé con el versículo de Romanos 1.16: “Porque
no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree; al judío primeramente y también al griego.” ? Esto es una realidad y es nuestro testimonio. 4.3 Sobre
todo herman@s, estoy convencido que el secreto de la iglesia está en
Jesucristo. Una Todo lo que se ha logrado es por el esfuerzo de
muchas personas pero sobre todo porque Dios es bueno. Muchas Gracias por escuchar y compartir este camino con nuestra
iglesia. Preguntas de reflexión: 1. ¿Qué estimuló en sus pensamientos y sentimientos
esta presentación? ¿Qué podemos compartir de nuestra propia vida y experiencia? 2. ¿Qué principios o fundamentos adicionales de misión
discernimos en la presentación o queremos destacar? 3. ¿Cómo vivimos las polarizaciones que nos desunen? |
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